El Hotel Alimara Barcelona se terminó en el año 1992 con motivo de las Olimpiadas. El proyecto tenía como objeto reformar totalmente su interior para conseguir un nuevo estilo urbano y contemporáneo que ofrecer a sus clientes. Se rehicieron las habitaciones y zonas sociales por completo y se adecuaron las instalaciones buscando mayor rendimiento y sostenibilidad, con el hotel funcionando de forma normal.
El hotel cuenta con 156 habitaciones, repartidas en 9 plantas escalonadas con forma de aspa (120 estándar, 20 superiores y 16 Jr. Suites). Las zonas sociales se abren en gran medida al jardín posterior. En ellas, se intervino intensamente sustituyendo acabados y mobiliario e incorporando algunos usos nuevos. El lobby sufrió una fuerte transformación, y pasó a ofrecer una imagen nueva de modernidad.