La solución para este parque empresarial de cuatro edificios de oficinas, situado en Madrid, responde a dos premisas: un espacio de trabajo que garantice una habitabilidad óptima y un aprovechamiento máximo de la edificabilidad permitida. La solución adoptada se basa en la repetición de dos elementos (edificio y patio) que permiten controlar el paisaje exterior evitando una relación visual con el entorno más industrial. El diseño de la fachada busca proporcionar la mayor transversalidad visual con una fachada muy transparente pero protegida a la exposición solar directa, mediante lamas horizontales y verticales.
Respecto a los patios, se evita la disposición de vehículos, se proporcionan espacios verdes estanciales diseñados para ser habitados y se racionalizan las circulaciones interiores tanto de viandantes como de vehículos.